Salidas de Pesca y Aventura

 
   
 

ITA IBATE. INICIO DE TEMPORADA 2004

Relato de uno de nuestros pasajeros.

SURUBÍ  y ALGO MAS…

Por Jorge Bacile (un excursionista)

ITA IBATE. INICIO DE TEMPORADA 2004

Relato de uno de nuestros pasajeros.

SURUBÍ  y ALGO MAS…

Por Jorge Bacile (un excursionista)

 

Como siempre, nos juntamos unos amigos pescadores allá por el mes de noviembre, comentando las pescas que se estaban dando. Unos contentos por el buen pique de tararira y también en muchos casos por su enorme tamaño, otros porque habían sacado "bichos de hasta 8 kilos (¿?) y bueno...., somos pescadores. Algunos no tan contentos porque la pesca de mar no estaba rindiendo como años anteriores, eso sí, pejerrey al por mayor y de todos los tamaños, pero no muchas "negras".
Copa va, asado viene, Gustavo comentó que el 21 de diciembre se levantaba la veda en el Paraná; todos nos miramos, los ojitos nos brillaban, como diciendo: "que bueno sería...., no?". Pero estaban las fiestas tradicionales y como la familia es lo mas grande que tenemos, no podíamos pasar por alto ese gran acontecimiento. Seguimos charlando un par de horas más y cada uno para su hogar, pero… con una espinita clavada.
Al día siguiente recibimos una llamada telefónica de Gerardo -el más "hincha" del Paraná- diciéndonos que ya tenia todo arreglado. Las reservas hechas para estar allá el día 21 de diciembre y regresar el 23, arribando a Montevideo el 24 en las primeras horas. Por lo tanto, reunión urgente en la noche con todo el grupo; en ella no nos pusimos de acuerdo. Al día siguiente otra reunión, pero ahora éramos solamente 6 personas y casi estábamos de acuerdo. Sólo había un gran inconveniente: teníamos que hacer entre ida y vuelta 3.000 kilómetros (la verdad que estaríamos maltrechos y extenuados para la Noche Buena ya que solamente contábamos con tres días y no nos quedaba tiempo para descansar). Pero oh!!!... Gerardo tenia el "dos de la muestra". Nos dijo: "vamos, pescamos, venimos y no manejamos nada". Apareció la solución: PESCAYCIA.COM.UY.
Hablamos con Héctor y nos pusimos de acuerdo. Le "vichamos" el vehículo (la Van que nos transportaría) y la verdad, estaba bárbara. Conclusión, salimos el día 20 a las 4 AM rumbo a Ita Ibate. El viaje fue muy bueno, ameno y cuando estábamos cerca de Ituzaingó (a 70 kms del destino) nos dimos cuenta lo rápido que había pasado el tiempo. Todos pensábamos, mañana seremos los primeros en pescar dorados y surubíes .
No bien llegados a PUERTO PARAÍSO a las 6 PM, el dueño, Daniel, nos ubicó en las habitaciones Pira Pitá (boga) y Manguruyú, donde teníamos de todo, como para pasar unos días de película. Por él nos enteramos que 2 días atrás un tornado azotó la zona y destruyó unas 30 o 40 columnas de alta tensión, lo que nos preocupó. Pensamos que no tendríamos luz, pero nos equivocamos.
Tras la reparadora ducha, fuimos a la bajada de lanchas, y con desazón vimos que el río estaba crecido unos 3 o 4 metros y el agua muy tapada: no muy buen pronóstico para nuestras intenciones. Pero bueno, ahí estábamos y no nos iban a achicar así nomás (somos uruguayos o que somos...). A todo esto, llegó la hora de la cena, excelente y muy abundante. Entonces, no nos quedaba otra cosa que ir a dormir.
A las 5 de la mañana nos levantamos y desayunamos para poder abordar a las 5.30 en las excelentes lanchas con motores poderosos y muy cómodas. En una salieron: Juan, Tono y Gerardo y en la otra Mario y Jorge (quien escribe). Empezamos con carnada viva (morenas grandes), pero no había ninguna respuesta. Pasamos al señuelo y no ligábamos nada, ya que otras embarcaciones tenían 1 o 2 surubíes arriba; ya eran casi las 12, resolvimos volver a nuestras habitaciones para ducharnos, almorzar y salir de nuevo a las 3 y ½ de la tarde.
A poco de reiniciar nuestras actividades, pincho un buen "bicho" (según el guía, unos 30/35 kilos), y comenzó la lucha. Ya iban unos 30 minutos, cuando unos "amigos brasileños" -3 lanchas- nos cruzan y mi nylon se ve sometido a tire y afloje por las otras embarcaciones, hasta que tomamos la decisión de cortar todo, excepto el nylon donde estaba el pez. Otros 15 minutos interminables. El guía también cortó mi nylon y sostuvo al bicho con sus brazos con la tanza bien arrollada a su cuerpo. A todo esto seguían pasando los minutos. El guía hizo un nudo nuevo entre el nylon del reel y donde se suponía estaba prendido el surubí, pero..., se equivocó de hilos y el bicho se fue (bien por él, se ganó la libertad en buena ley).
Nosotros estábamos mal porque no pescábamos nada, los veíamos pasar a casi todos con algo en la embarcación. Nuestro guía desesperado, ya que su prestigio quedaba por el suelo, para colmo, la otra lancha tampoco tenía nada. Día perdido. Pero, ¡atención lectores!. Ese día salieron unos 50 surubíes de 25 a 45 kilos y solamente 2 dorados grandes. ¡Ojo! Hay que tenerlo en cuenta.
Al otro día, como el anterior, desayuno y al abordaje con mucho más ímpetu. Al rato, Gerardo pincha un dorado de unos 15 kilos con carnada viva. Tras buena lucha, el "bicho" quedó a bordo de la embarcación. Mientras, Mario prende un buen surubí. El guía dijo entusiasmado: "es de unos 35/40 kilos". Yo -siempre tan jocoso- le dije que estaba pinchado del lomo y que tendría unas 2 horas para sacarlo si pesaba lo que decía el guía. Después de media hora, nadie aflojaba, el "bicho" en el fondo y Mario en la lancha afirmado a su equipo. Se levantó una brisa muy linda ya que el calor era bastante fuerte. Al rato le dije al guía: "mirá aquellas nubes, ¡que feas son!". Rápido como un rayo, me dice: "eso es viento, y muy fuerte". Dirigiéndose a Mario le dice: "apure amigo, que esto se va a poner muy bravo". Mario empieza a forzar más al surubí ajustando la estrella del reel, pero, la verdad, era una roca imposible de mover. La tormenta se nos venía encima, y... ¡se nos vino nomás...!. Las lanchas que estaban pescando "volaban" a sus embarcaderos previendo lo que se venía. Gerardo, Juan y Tono, nos acompañaban como apoyo logístico, pero, el río y el viento pudo más y se fueron. Quedamos tres personas soportando un temporal de viento y agua, con ráfagas de más de 140 kilómetros por hora y unos remolinos espantosos. La única seguridad era la lancha que se comportaba en forma extraordinara, bancaba todo. El viento seguía haciendo estragos. Le dije a Alberto (el guía): "¿que te parece?", y me contesta: "vamos a ver si nos arrimamos a la costa y lo trabajamos desde allí". Pero el viento no nos dejaba arrimar. Con el motor a todo trapo -110 caballos- la embarcación avanzaba poco y nada, el viento cada vez peor, ahora el agua hacía algo que jamás habíamos visto: se arremolinaba y hacía trompos hacia arriba, no había olas, por suerte, pero esos trompos y el viento nos tuvo a muy mal traer.
A todo esto, unas 50 personas en la rivera miraban el desarrollo de lo que acontecía. A grito partido nos pedían que "cortáramos" y nos fuéramos a la costa, perooooo..., lo que puede un uruguayo....; no aflojamos, lo fuimos llevando y trayendo en medio de la tormenta. A las 2 horas de haberlo pinchado -como dije- por el lomo, pudimos subirlo a la "barca", luego del segundo intento del guía por "bicherearlo". Así subimos 39 kilos a bordo. ¿Que les parece...? Bueno, no...?
Al fin pudimos salir de ese enorme tornado. Una de las cosas que nos tranquilizó fue que Prefectura estaba alerta y en ningún momento nos obligó a "cortar". Para que los lectores tengan un vaga idea de lo que fue el tornado, les decimos que cayeron más de 200 postes de electricidad, volaron techos, se cortó la luz, los cables estaban tirados en las calles y sobre el agua. Realmente un desastre, pero, somos uruguayos… y bancamos bien.
A la tarde salió un sol que daba gusto, con el agua que había en las calles, la humedad se hacía bastante molesta. Entonces dijimos: "si nos mojamos como locos con el temporal hoy en la mañana, con este sol, no podemos tener ningún temor". Así fue, y salimos nuevamente. Pudimos pescar 3 buenos dorados, el primero lo pescó Juan (11 años, hijo de Gerardo), el segundo lo pescó Gerardo, y el tercero fue el debut para "el Tono." Faltaba algo: Yo seguía sin pescar nada. Eso me tenia mal, por lo tanto arreglamos para salir un par de horas el martes 23 en la mañana -quizás hasta mediodía- así yo podía tener la emoción de una buena pesca -cosa que siempre tuve en otras canchas-. Pero he que aquí no tuve suerte, y me fui invicto de Ita Ibate.
Un agradecimiento a Daniel por el servicio prestado en Puerto Paraíso y a Héctor Porro de pescaycia.com.uy por la seguridad que nos transmitió al conducir la Van, con una serenidad que sólo los profesionales pueden luego de 14 horas consecutivas de ruta.
Una excelente excursión, una pesca regular, no mala, y una experiencia fantástica en medio de un ciclón en el río, algo que con Mario jamás olvidaremos. Por eso lo del titulo: "Surubí y algo más..." (ese algo más, fue el tornado).

 

Volver  Inicio Seguir

 Esquina Ita Ibate Bogas y Carpas Tarariras Embarque

  Contáctanos